Hablando de felicidad

Hace pocos días, un artículo publicado en The Daily Telegraph causó un ligero malestar en nuestra amada patria (adoptiva). Según Tim Stanley, autor del artículo, y en base al estudio de la profesora francesa de economía, Claudia Senik, los franceses son desdichados a causa de su arrogancia, de sus problemas a la hora de relacionarse con el exterior y de un sistema escolar muy exigente. Ya sabía yo que, al menos en las estadísticas, los franceses eran pesimistas. Pero de ahí a decir que son desdichados…una crítica (infundada) más proveniente del otro lado de la Mancha, dirán muchos. Me di entonces a la tarea de indagar sobre este escabroso tema para saber de manera más o menos objetiva qué es la felicidad a nivel nacional.

El Índice del Planeta Feliz (Happy Planet Index) es un indicador alternativo creado por el laboratorio de ideas británico New Economics Foundation. Éste se calcula utilizando tres datos: el bienestar experimentado (índice en el cual cero representa la peor de las vidas y diez la mejor de ellas), la esperanza de vida y la huella ecológica (índice per cápita que mide la cantidad de tierra necesaria para mantener los patrones de consumo de un determinado país). Para obtener el IPF, se debe multiplicar el bienestar experimentado por la esperanza de vida y dividir el producto por la huella ecológica (o al menos eso aseguran los expertos porque yo hice los cálculos y nunca encontré los resultados esperados…). Aún si el indicador se compone de datos muy subjetivos y que la lógica es simplista, los resultados son sumamente reveladores. Al parecer, los países más felices serían los latinoamericanos: en 2006, doce de los veinte primeros países pertenecían a esta región. En el 2009, la proporción fue la misma y, en 2012, ésta ascendió a trece. Francia, por su parte, ocupó la casilla cincuenta de la clasificación en 2012, nueve puestos por encima del Reino Unido. Pero tal vez lo que más me intrigó fueron los buenos resultados de Costa Rica: salvo un tercer lugar en 2006, los “ticos” se han dominado desde entonces. Esos casi cinco millones de hombres y mujeres conforman el pueblo más feliz de la tierra. ¿Cuál es su receta? A ciencia cierta, no sabemos aunque sí podemos detectar algunos de los ingredientes del éxito: satisfacer la casi totalidad de su demanda energética con recursos renovables; haber abolido el ejército para concentrar el presupuesto de la defensa en la salud y la educación. El modelo no es exportable, cierto, pero las aclaraciones que ofrece son valiosas.

La felicidad a nivel nacional, un tema que lo abarca todo pero que en nada es preciso y en el que el seudo gurú tiene más de charlatán que de otra cosa. No obstante, cada uno es libre de sacar sus propias conclusiones. En lo que a mí respecta, me quedo con las ganas de ir a Costa Rica y de decirle a Stanley: Señor, ¡su artículo deja mucho que desear!

JFD

Publicités

Auteur : lecheveusurlalangue

Journal de SciencesPo Grenoble (Isère, 38) et de ses étudiant.e.s

Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion /  Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion /  Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion /  Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion /  Changer )

Connexion à %s